Martes 21 DE Enero DE 2020
Opinión

Las canciones y las marimbas en la Huelga de Dolores (VIII parte)

Interesante investigar qué motivó la explosión de “El Aceituno”. ¿Qué querían ocultar con ello o bien a quiénes convenía matar?

Fecha de publicación: 07-05-19
Por: Eduardo Antonio Velásquez Carrera

 

El 16 de diciembre de 1930, los diplomáticos de la embajada del coloso del norte, envían un reporte de la situación política en torno a la elección del licenciado Baudilio Palma. Ese mismo día, se elabora por parte de la legación estadounidense en Guatemala un informe al Departamento de Estado sobre el derrame cerebral que el general Lázaro Chacón sufriera, y que una junta de médicos dictaminó incapacitado para ejercer el cargo de Presidente de la República. El 17 de diciembre de ese año, el Departamento de Estado manda a la embajada estadounidense un telegrama urgente y secreto. Un día después, el general Manuel Orellana da un golpe de Estado y asume la Presidencia de la República, derrocando al licenciado Baudilio Palma, presidente interino de la República, mientras que el general Lázaro Chacón continúa enfermo. Sobre este episodio golpista, la versión del coronel Miguel Ydígoras Fuentes (1931) es la que se conoce desde la perspectiva militar, gracias a la carta que le enviara al capitán Harry M. Gwynn, cuando era gobernador y comandante de Retalhuleu. En la misma se refiere a la Revolución de Marciano Casado, Baudilio Santos y Fernando Morales (1929). Recordemos nosotros que estos militares eran considerados seguidores del general Jorge Ubico Castañeda. Ydígoras Fuentes, trata el tema de la explosión de “El Aceituno”, guarnición militar “que explotó” matando a casi todos los soldados y sus jefes. Dicha explosión dejó sin ventanas de vidrio a casi todas las viviendas de la ciudad de Guatemala. Interesante investigar qué motivó la explosión de “El Aceituno”. ¿Qué querían ocultar con ello o bien a quiénes convenía matar? Posteriormente aborda el tema del levantamiento de Matamoros, con el coronel Aguilar Bonilla a la cabeza hasta la toma del poder del coronel Manuel Orellana. Este relato es muy interesante, pues revela algunos detalles del golpe de Estado que diera el general Orellana, quien era en ese momento comandante del cuartel de Matamoros. El coronel Aguilar Bonilla era uno de los más capaces artilleros con que contaba el Ejército de Guatemala por aquellos años y estaba en servicio activo en Matamoros, siendo subordinado del general Orellana. Había estudiado y se había distinguido en esa rama militar en España. Al momento que asume la presidencia el segundo designado a la misma, licenciado Baudilio Palma, ante el derrame cerebral sufrido por el general Lázaro Chacón, una de las primeras órdenes que recibe el general Orellana es la de trasladar al interior de la República al coronel Aguilar Bonilla, que al parecer no era bien visto por los gobernantes de ese momento. Antes de cumplir con la orden, el general Orellana persuade al coronel Aguilar Bonilla de vender muy caro su traslado y lo insta al levantamiento militar. El golpe de Estado se consumó, no sin que sucediera un fuerte enfrentamiento militar que tuvo como escenario el propio Parque Central de la ciudad. En ese cruento enfrentamiento murió peleando el coronel Aguilar Bonilla, sin que esto evitara el triunfo de los alzados, sus compañeros. Es a consecuencia de ello, que el general Manuel Orellana, asume la Presidencia de la República y el licenciado Baudilio Palma es depuesto. Finalmente, en su misiva Ydígoras Fuentes presenta y se nota seguidor del mesías “Ubico”, el supuesto “Salvador de la Patria”.

Continuará…